Pandora
- Dominga

- hace 2 días
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No fue un estruendo.
Fue un velo.
Un velo fino, casi invisible, que convierte el miedo en explicación
y la rabia en herida.
A veces amar con un concepto equivocado,
es creer que comprender basta,
que si entiendes el origen del temblor,
el temblor deja de sacudir la casa.
Pero el cuerpo no teoriza.
El cuerpo se echa hacia atrás.
Aprende el sonido previo al golpe,
la respiración que cambia,
la tensión que antecede al quiebre.
No todo herido es un monstruo.
No toda sombra es maldad.
Pero las consecuencias de una herida no trabajada,
no le pertenecen a otra piel.
Y en esa confusión,
uno termina sosteniendo tormentas,
como si fueran lluvias breves.
No es ingenuidad.
Es un velo.
Es querer amar más de lo que a veces se puede.
Hasta que el cuerpo deja de callar.
Hasta que el velo pesa más que el vínculo.
Hasta que uno entiende,
que no todo dolor es propio.
Abrir la caja de Pandora,
no siempre significa salvar a alguien.
A veces significa salvarte a ti.










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