Senderos
- Dominga

- hace 16 horas
- 1 Min. de lectura
Pareciera que la vida fuera un camino recto,
sin mucho más que ver y hacer,
sólo rutina y pasos firmes hacia un único objetivo,
Sobrevivir.
Hasta que algo irrumpe,
una muerte,
una enfermedad,
un giro a la vida.
Y de pronto,
sientes que el suelo se abre.
Como si la muerte te susurrara,
que no hay tanto tiempo como creías.
No se trata de correr hacia otra ruta,
sino de preguntarse, con honestidad suave y pausada
si el sendero en el que estás todavía te sostiene...
O si ya empezó a encogerse bajo tus pies.










Comentarios